domingo, 28 de marzo de 2010

Guía para la Captura y Conservación de Insectos


Chicos, les dejo una guía muy util para el preparado de la caja entomológica.


Extraido de:



Universidad Nacional de Santiago del Estero
Facultad de Ciencias Forestales
Instituto de Control Biológico
Guía para la Captura y Conservación de Insectos



INTRODUCCION
Esta es una guía destinada principalmente a aquellos alumnos que se encuentran
cursando las materias relacionadas con la Entomología y desean obtener algunos
conocimientos básicos para armar una colección de insectos.
Se tratarán aspectos sobre la caza ( captura) de los insectos, el sacrificio de los
mismos, la preparación y presentación de la colección así como su conservación.
Debe quedar claro que quienes deseen profundizar en el tema, deberán consultar
bibliografía específica, de la que se citan algunos libros al final de este trabajo.



CAZA DE INSECTOS
Para las personas que no tuvieron la oportunidad de observar y capturar insectos,
encontrarse en la situación de tener que confeccionar una “Caja entomológica” puede
resultar algo complicado. Esta dificultad viene dada por el desconocimiento de los
hábitos de los insectos, además por lo general, son escurridizos y no se pueden atrapar
simplemente con las manos.
Aquí se verán algunos elementos y consejos útiles para hacer ésta tarea más sencilla.



EQUIPO
Cuando se prepara una salida al campo para buscar insectos se debe llevar:
Redes: muy útiles para capturar insectos voladores. Debe ser de color pardo a oscuro
ya que los colores muy claros auyentan a los insectos. El modo de acción es el llamado
de ¨arrastre al aire¨. Consiste en realizar con la red un movimiento de vaivén por encima
de flores o matorrales. Los insectos se asustan y vuelan desordenadamente cayendo
muchos en la red.
Cuando se atrapa el ejemplar, se dan dos o tres movimientos bruscos de ida y vuelta
para que los insectos caigan al fondo, la que se cierra inmediatamente estrangulándola
con la mano. De este modo queda una bolsita en la punta que se puede introducir por un
instante en el frasco con veneno con el fin de atontar a los insectos, luego se la retira y
se vuelca el contenido en el frasco



Frascos: de todo tamaño, pueden ser de vidrio o plástico, lo ideal es que sean
transparentes para verificar la presencia del insecto en su interior o ver que el veneno
haga efecto en caso de usar el frasco como cámara letal. Hay que tener en cuenta que
para el transporte y manipulación, el vidrio tiene los problemas de mayor peso y
facilidad de rotura. Se pueden utilizar frascos de dulces, mayonesa, conservas, etc; se
quitará su etiqueta o propaganda para facilitar la visión hacia su interior.
El frasco se puede utilizar para atrapar a aquellos insectos para los que la red no es
necesaria, es decir los que no son tan escurridizos. Un modo de usarlo es acercando la
boca del frasco (con una mano) al insecto que se encuentra posado sobre algún objeto y
con la tapa se lo obliga a ingresar, cerrando la tapa inmediatamente. Luego se introduce
algún producto que lo atonte o lo mate, cuidando de que no se escape durante esta
operación.
Aspirador de boca: elemento muy útil para la captura de insectos pequeños y
frágiles. Además sirve para atrapar insectos que se encuentran en lugares desde donde
es difícil extraerlos por otros medios como grietas en la corteza de árboles, en lo
profundo de una flor o como complemento para sacar pequeños insectos que quedan en
el fondo de una red.
Consiste simplemente de un frasco plástico de 6 a 8 cm. de diámetro con tapa a rosca
o a presión, a la que se le practican dos agujeros por donde pasarán dos tubos de goma (
manguerita ). En uno de los agujeros se coloca una manguera corta de 20 cm. , mientras
que el otro lleva un trozo de 40cm. de longitud y es el que se lleva a la boca. La
manguera tendrá un diámetro interno de 5-6 mm. e irá cubierta con tul o algún tipo de
malla (como filtro) en el extremo interno del trozo de mayor longitud. Esto es a los fines
de que los insectos que ya se encuentran en el interior del frasco no sean aspirados por
el captor.
Su uso consiste en acercar el tubo de menor longitud al insecto y aspirar con fuerza
por el otro extremo, se crea así un vacío parcial dentro del frasco y el ejemplar es
succionado al interor del frasco.
A la boca
Al insecto
filtro

Zarandas: fáciles de confeccionar, con cuatro tablitas que servirán de marco y
mallas de distinta graduación, unos clavos para sujetar las tablas entre si y con la malla.
Sirve para la recolección de larvas y pupas principalmente, aunque no se descarta la
posibilidad de atrapar insectos adultos.
El modo de operar es el siguiente: sobre la malla se coloca la tierra o arena donde se
supone que puede haber ejemplares para la colección y se comienza a realizar el
movimiento necesario para lograr que el material fino pase por los espacios de la malla.
Los insectos quedarán al descubierto en la malla.
Buenos tamaños de malla son 3x3 mm, 2x2 mm y 2x1 mm.



DONDE ATRAPARLOS
Con el equipo listo, sólo queda encontrar los insectos.
Los mejores días para capturarlos son los calurosos, no el primer día de calor, sino
aquellos en que el calor viene desde días atrás, con noches de 25 ºC aproximadamente.
Recordemos que los insectos no son homeotermos como los mamíferos y necesitan
adecuada temperatura ambiente para desarrollar sus actividades.
clavos
Se los debe buscar en aquellos lugares en donde se encuentran o refugian como
flores, hojarasca, bajo troncos caídos, etc.
En las flores se los puede ver a simple vista al acercarse, y cazarlo con alguno de los
elementos para tal fin. El frasco, o la red en caso de que sea demasiado rápido.
Dentro de las flores se encuentran también insectos pequeños que no son facilmente
visibles, en este caso es recomendable cortar la flor o inflorescencia y meterla en un
frasco con veneno. También se la puede llevar a la casa y colocarla en frío; en ambos
casos se podrán examinar con mayor comodidad y con alguna lente de aumento.
En hojas se pueden encontrar distintos tipos de insectos, se los puede capturar
facilmente. También se encuentran larvas de lepidópteros, himenópteros y coleópteros
entre otros, que se están alimentando de las hojas. En este caso se pueden llevar para
colocarlas en frasquitos con alcohol, pues ese es el modo de conservarlas, o llevarlas
vivas y criarlas suministrándoles hojas de la misma especie de la que se alimentaban al
momento de capturarlas. De este modo tendremos el adulto en un tiempo más o menos
corto, ya que el insecto completará su ciclo dentro del recinto en que lo colocamos. Este
debe ser cerrado pero ventilado a la vez, lo que se logra con un par de perforaciones en
la tapa. Otro tipo de insectos que se puede encontrar en las hojas de árboles o en
cactáceas son las cochinillas ( homoptera ).
En frutos y semillas se encuentran insectos de pequeño tamaño, tanto adultos como
estados inmaduros. Las larvas, y a veces los adultos, se encuentran en el interior, y allí
se alimentarán hasta que completen su desarrollo emergiendo como adultos. El fruto o
semilla atacada presenta uno o varios orificios generalmente visibles, esta señal indica
que en su interior hay insectos ( larvas o adultos ). Se puede llevar los frutos atacados a
la casa y allí se los abre con alguna herramienta, aunque es recomendable poner los
frutos o semillas en un recipiente que se pueda colocar en una olla a Baño María. Al
cabo de unos minutos los insectos saldrán del interior huyendo del calor, hacia la
superficie.El fuego se debe encender una vez que está el material dentro de la olla, de
modo que la temperatura del agua suba de a poco y se da tiempo a que los insectos
reaccionen, de lo contrario morirán antes de poder escapar.
En los troncos de los árboles y su corteza se posan muchos insectos. Se pueden
encontrar homópteros, coleópteros, y en los huecos se pueden encontrar mariposas
nocturnas refugiándose del día. Si se observan orificios de insectos taladradores,
detectables por estar cubiertos de aserrín y algún tipo de exudado húmedo por parte de
la planta, se puede intentar capturar al adulto cuando salga del interior del árbol. Será
necesario sujetar un tubito o frasquito transparente cubiendo el orificio ( el adulto busca
la luz para salir ) que se fija al árbol. Los insectos taladro tienen ciclos largos en estado
larval, por ello será necesaria la paciencia y la seguridad de que nadie tocará la trampa.
Periodicamente se la puede revisar. Se capturan por este método coleópteros escolítidos
y platipódidos.
Bajo hojarasca y ramas secas se encuentran insectos de diversos órdenes. Ramas o
trozos de madera suelen ser alimento de termitas y pequeños coleópteros. Se hace
revisión a ojo y con el aspirador o un frasco se atrapan los insectos. La hojarasca puede
ser zarandeada, quedarán las partículas gruesas y los insectos. Seguramente en la
hojarasca que se encuentra debajo de ciertos árboles se hallan pupas de insectos que se
alimentaron de estos.
Agallas; se cortan las agallas y se las coloca en frascos transparentes, el objetivo es
que los adultos queden atrapados una vez que emerjan.
Insectos que son atraídos por la luz; en las noches calurosas debajo de lámparas en
las plazas o en la casa, se puede recolectar una gran cantidad de insectos. En el patio de
la casa se puede construir sencillamente una trampa de luz.
Se coloca una sábana o paño grande de color blanco colgado de una soga con un foco
alumbrándolo directamente; cuidar de que no tenga contacto directo con el paño o lo
quemará.
Recordar que hay que aprovechar al máximo el tiempo que se destina a la recolección, el ordenamiento
de los insectos y del resto de los materiales se hace al regresar.



METODOS PARA MATAR LOS INSECTOS.
En el campo, durante la recolección, se hará necesario el uso de algún producto para
matar o adormecer los insectos. La finalidad es facilitar la manipulación de los mismos
e ir colocándolos en un lugar común y no colmar todos los frascos, quedándonos sin
lugar para nuevas capturas.
El uso del frasco como cámara letal en el campo no es necesario si contamos con un
número adecuado de frascos para ir guardando las capturas de la jornada.
Para matar los insectos existen muchos productos, de los cuales sólo se mencionan
algunos que presentan dos cualidades:
�� son fáciles de conseguir
�� su manipulación no representa ningún peligro.
Alcohol etílico ( medicinal ) y Eter ( Acetato de etilo ). Ambos se utilizan del mismo
modo. Con ellos se humedece un trocito de algodón y se lo coloca en el recipiente que
servirá de cámara letal, los vapores matan al insecto, o lo adormece si el tiempo de
exposición es corto ( 2 a 3 minutos ).
Es aconsejable envolver el algodón con tela o un poco de papel higiénico a los fines
de que el insecto no se enriede con las fibras.
Los insectos atraídos por la luz
se pueden atrapar facilmente.

Estos productos tienen la ventaja de que si se quiere se lo puede utilizar sólo para
adormecer a los insectos, posibilitando así la elección de un tipo de ejemplares de entre
muchos capturados, por ejemplo con una red. Acción imposible si se utilizaran venenos
que invariablemente los matarían, como las cipermetrinas (que poseen excelente poder
de volteo) o cianuro (muy peligroso para el hombre).
Otro método es la muerte por frío, más recomendable aún que la utilización de éter o
alcohol. Es más limpio porque el insecto no libera sustancias ni presenta convulsiones
que puedean provocar roturas de patas o antenas.
El insecto atrapado es colocado con su recipiente en el freezer o el congelador, va
perdiendo actividad rapidamente hasta que muere. Es recomendable dejarlo unas 5
horas para asegurar la muerte y no llevarse sorpresas.
Tiene la desventaja de que a campo no se tiene frío al alcance de la mano, pero es
muy útil cuando se colectan insectos en la ciudad o cerca de la ciudad.



RECOMENDACIONES
Los insectos una vez muertos pueden tener dos destinos:
o Ser preparados inmediatamente para la colección
o Conservarlos para ser preparados más adelante en el tiempo.
Sea cualquiera el camino a seguir, hay que tener en cuenta que en cuestión de horas
los insectos se secan, tornándose inmanejables y quebradizos habiendo perdido el
tiempo dedicado a la recolección.
En el segundo caso se deben guardar los insectos muertos en el freezer o en el
congelador hasta que se tenga el tiempo y los elementos necesarios para prepararlos
para una colección.
No conviene guardar muchos insectos dentro de un mismo recipiente; el problema es
que se suelen enredar los distintos apéndices con las consiguientes roturas.
Tampoco se deben juntar insectos de diferente naturaleza dentro de un mismo
recipiente; un coleóptero, con su cuerpo duro, rompería una mariposa o un himenóptero



ABLANDAMIENTOS



Aquellos insectos que se endurecieron, deberán ser tratados y así recuperar la
condición necesaria para ser preparados.
Hay que fabricar una herramienta llamada Cámara Húmeda.
Se necesita un recipiente del tamaño de una olla pequeña, con un diámetro de 20cm
y una altura mínima de 10 cm. Puede ser cuadrado, no importa la forma, lo importante e
que tenga un cierre bastante hermético. Para este fin resulta muy útil un tupper (taper).
Se coloca uno o dos centímetros de arena, luego se agrega toda el agua que sea
posible de absorber por la arena sin que se haga un charco. Debe mojarse toda la arena,
pero no debe quedar agua libre.
Sobre la arena húmeda y sin que tenga contacto con la misma, se coloca un papel
blanco o cartón. Se pueden usar rodajas de corcho o piedras para mantener separado el
papel de la arena.


Para evitar la formación de mohos hay que agregar una cucharada de vinagre
(Acido acético) al agua que va a humedecer la arena.
Finalmente, se ponen los insectos para ablandar, sobre el papel. No deben quedar
insectos sobre insectos, sólo sobre el papel, por lo tanto no se podrá recargar mucho la
Cámara.
El principio de funcionamiento es que se crea una atmósfera saturada de humedad
dentro del recipiente, que hidrata los insectos devolviéndoles la flexibilidad necesaria
para poder acondicionarlos. De allí la importancia de que el recipiente sea lo más
hermético posible.
Se debe dejar actuar durante un tiempo no menor de 36 horas para asegurar el
resultado con cualquier insecto. El excesivo tiempo de permanencia es perjudicial.



ACONDICIONAMIENTO
Con los insectos en condición de flexibilidad, se procede a su a preparación para la
colección.
Básicamente son tres pasos:
a) Inmovilización del cuerpo del insecto
b) Disposición de antenas, alas y patas
c) Secado
Una herramienta útil es el portaaguja, se construye con un alfiler y una lapicera tipo
BIC en desuso. Retirado el cartucho de tinta, se calienta la punta de la lapicera a la
llama hasta que se vuelve gomosa, se retira del fuego y antes de que se enfríe se le
introduce el alfiler cuidando de que sea la cabeza la que va hacia adentro y quede la
mitad de la longitud afuera. Luego se aprieta el plástico de modo que al enfriarse quede
soldado firmemente al alfiler. ¡ CUIDADO CON QUEMARSE !
a) Inmovilización del cuerpo del insecto.
Se logra pinchando a los insectos con alfileres, de modo que el misma los atraviesa
verticalmente y se clava en una plancha de algún material blando que puede ser telgopor
o corcho. Se debe dejar un centímetro libre entre la cabeza del alfiler y el cuerpo para la
posterior manipulación.
Para tal fin existen los alfileres entomológicos, que son especiales, pero se pueden
usar alfileres comunes y dentro de éstos los más finos.

A los insectos grandes se los suele pinchar sin problemas y cada orden tiene su lugar
exacto en donde se debe pasar el alfiler. Se debe tomar al insecto entre los dedos con el
dorso hacia arriba y se pasa el alfiler, en el tórax, por el sitio indicado para cada orden:
En el caso de que presenten gran dureza en su dorso y dificulte esta operación, como
es ejemplo con algunos coleópteros o con la quilla de los ortópteros, se debe poner el
insecto ¨panza arriba¨ y pincharlo por entre medio del segundo y tercer par de patas
intentando que el afiler emerja en el punto deseado. Luego de que está hecho el orificio,
no costará nada retirar el alfiler y hacerlo pasar desde el dorso a la zona ventral por el
mismo orificio. Si el alfiler tiene juego ( ¨baila¨) se lo puede fijar con una gota de goma
adherente.
En cambio, cuando son pequeños, si se intentase atravesarlo, lo más probable es que
el insecto se rompa. En estos casos se debe realizar lo que se llama montaje indirecto.
El mismo consiste en pegar los insectos en trocitos de cartón o plástico con una gota de
goma adherente, el alfiler se coloca atravesando el cartón o plástico.
Hay que poner mucho cuidado en no romper las patas ni de
coleoptera hemiptera y
homoptera orthoptera
diptera lepidoptera
alfiler
Es recomendable que a los insectos pequeños se les acomoden sus patas y antenas
antes de ser montados indirectamente. Se los coloca ¨panza arriba¨ y se acomodan las
patas de la derecha, de modo que sostengan un alfiler en posición casi horizontal entre
las tres. Lo mismo para las tres patas de la izquierda. Los alfileres se clavan en el
telgopor (o corcho) de modo de formar con éste un ángulo de 10-15 grados. Al estar
clavados también cumplen la función de sostener al insecto.
El objetivo es que sostengan las patas del insecto, abiertas, para que una vez que esté
seco conserve esta posición y no sea dificultoso pegarlo al cartoncito con el que se
montará.
En el caso que tenga antenas largas también serán inmovilizadas con alfileres hasta el
momento del montaje. Se deja al insecto en está posición el tiempo que sea necesario
para secarse.
b) Disposición de antenas, alas y patas.
En el caso de los insectos pequeños, este paso se lleva a cabo antes de realizar el
montaje indirecto.
Para los más grandes, el paso a seguir es acomodar las patas una por una, de modo
que asemejen la posición natural en reposo. Para ello se utilizan los alfileres y la
herramienta descripta anteriormente. Con la herramienta y el alfiler se acomoda una por
Rótulos
Montaje
Preparación para
el montaje indirecto

una las patas y se dejan en esa posición inmovilizadas con el alfiler. Algunas veces son
necesarios más de un alfiler por pata.
Luego siguen las alas. En el caso de los hemípteros, ortópteros y coleópteros, las alas
no necesitan ninguna atención especial.
En neurópteros e himenópteros, es conveniente que las alas estén fijadas mientras el
insecto se seca. Esto se logra con la utilización de alfileres y tiritas de cartón o algún
papel grueso. Se colocan las tiritas (una por cada par de alas), con un extremo haciendo
presión sobre las alas y el otro extremo clavado con un alfiler al telgopor.
El tamaño de las tiritas de cartón depende del tamaño del insecto, pero por lo general
con cuatro centímetros de largo por siete milímetros de ancho es suficiente.
La preparación de las mariposas es conveniente llevarla a cabo utilizando un
extendedor. Este elemento consta de una ranura en donde se coloca el cuerpo (tórax y
abdomen) y las alas quedan extendidas a los lados, las que se acomodan según se
gráfica y explica a continuación.
El extendedor se construye con dos tablas unidas a una tercera. El espesor de las tablas superiores fija la
profundidad, es suficiente con media pulgada. Para los distintos tamaños de mariposas conviene tener
dos extendedores. Uno en que la separación entre las tablas superiores sea de 1 cm. y otro con 2 cm.
Para los lepidópteros, con el cuerpo y patas inmovilizadas, se lleva a cabo el mismo
procedimiento que con neuróptera e himenóptera. Esto será sencillo cuando sean
mariposas nocturnas y crepuculares debido a la postura natural de sus alas.
Para la diurnas se incluye la variante de que primero se deben poner sus alas en
posición horizontal y luego fijarlas con la tira de cartón. Recordar que las mariposas
diurnas cuando están en reposo tienen sus alas en posición vertical, posición que no es
útil a los fines de una colección.
Por último se acomodan las antenas y apéndices de oviposición.
Los coleopteros cerambícidos poseen largas antenas que se deben disponer a ambos
lados del cuerpo.
Las larvas de cualquier especie se preparan de la siguiente manera: se pone agua a
hervir y cuando alcanza la ebullición se introducen las larvas y se apaga el fuego. Se las
deja de uno a dos minutos, dependiendo de sus tamaños, y luego se sacan y se colocan
en tubitos herméticos con alcohol. El agua caliente coagula las proteínas de las larvas
permitiendo su conservación por más tiempo. Que los colores varían un poco es
inevitable por éste método.
30 cm
20 cm
c) Secado
Una vez que el insecto está inmovilizado, se lo lleva al lugar en que se lo dejará
secar. Mientras se está secando, el cuerpo se endurece y se contrae, por lo que el paso
anterior debe hacerse lo mejor posible.
Se quitan alfileres de modo que sólo queda uno ubicado en el tórax para la
manipulación.
Se pueden poner los insectos en una caja de cartón, por ejemplo de zapatos. Las
características que debe tener son:
o que ofrezca una atmósfera cerrada como para colocar algún producto que proteja
a los insectos de otros muy pequeños que los consumen, pero que no sea
hermética (telgopor o plástico), como para permitir la salida de la humedad al
exterior.
o que oculte a los insectos de la luz, que altera sus colores.
Para protegerlos se colocan bolitas de naftalina.
Así se los deja no menos de siete días para garantizar los resultados.



ARMADO DE LA CAJA
Existen cajas entomológicas de diversos tipos que vienen en medidas estándar y con
tapa de vidrio para ver el interior.
El alumno puede presentar su colección en cajas rígidas de cartón, al igual que para
el secado puede ser útil una caja de zapatos.
Se coloca en su interior una plancha de telgopor de dos o tres centímetros de espesor
y de la misma superficie interna que la caja, sobre la que se clavarán los insectos ya
preparados.
En el exterior, la caja debe llevar un rótulo que contenga información sobre su autor,
mientras que cada insecto llevará un pequeño rótulo con los siguientes datos:
1. Orden
2. Autor
3. Lugar y Fecha de recolección.

En el interior de la caja, a los insectos se los puede acomodar sin un criterio en
particular o en grupos de acuerdo al orden, a tamaños, dependiendo de sus hábitos
alimenticios, etc.
Se deben colocar bolitas de naftalina para proteger la colección. Estas deben estar
quietas dentro de la caja, ya que al mover la caja es posible que por su peso causen la
rotura de los insectos. Para fijarlas basta con envolverlas en un trozo de tela y con
alfileres clavar la tela al telgopor en una esquina de la plancha. Con dos bolitas,
ubicadas en esquinas separadas, es suficiente.



CUIDADOS DE MANTENIMIENTO.



La naftalina se descompone (sublima) con el paso del tiempo, por lo tanto se debe
revisar mensualmente y corroborar que se encuentre en buen estado, caso contrario se
cambia o se agrega naftalina.



BIBLIOGRAFIA.
“Guía para el entomólogo principiante”. Hayward, K.J. Universidad Nacional de
Tucuman, Instituto Miguel Lillo, Miscelánea Nº 22, 1961.
“Caza, preparación y conservación de insectos”. Pastrana, J.A. Editorial El Ateneo,
1985.


6 comentarios:

  1. Chicos la imágenes que venian con el archivo, por algun motivo no me dejo subirlas, los que las deseen mandenme sus mails a bastiasmartin@gmail.com y les derivo el archivo completo.
    Saludos.-

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  2. hola, yo quisiera que me enviaras el archivo, por favor, me sería muy útil.
    kharaul7@hotmail.com
    Thanks!!!

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  3. tambien me gustaria tener las imagenes ya que iniciare una clasificacion con mis alumnos, gracias. exelente articulo esta muy bien. saludos. alejhandroperez@hotmail.com

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  4. Muy bueno; te dejo mi mail para las imágenes, digiorgiodigiorgio@gmail.com . Gracias.

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  5. Martincito me gustaría saber, cómo puedo conseervar los Leídópteros que ya se encuentran muertos, ya sea secos o en charcas... espero me puedas responder! Gracias!!!!!

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  6. Si se les deja en alcohol mucho tiempo es recomendable? Porque luego deseo hacerles en resina:

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